Trump revoca la visa de la embajadora de Brasil y escala la tensión con Lula
La relación entre Brasil y Estados Unidos en la previa de las elecciones sigue sumando tensiones. A la demora de Lula de aceptar las credenciales del nuevo embajador norteamericano y la negativa...
La relación entre Brasil y Estados Unidos en la previa de las elecciones sigue sumando tensiones. A la demora de Lula de aceptar las credenciales del nuevo embajador norteamericano y la negativa al ingreso de dos funcionarios de Washington por injerencia electoral se suma la revocación de la vida a la embajadora brasileña en Estados Unidos, Maria Luiza Ribeiro Viotti.
Esta decisión fue rechazada con dureza por el gobierno de Lula que las calificó como "falsas" las razones esgrimidas por la administración de Donald Trump para justificar la medida.
Según la Cancillería brasileña, el argumento estadounidense de que Brasil demoró injustificadamente la aceptación del embajador designado por Washington no tiene fundamento.
En Itamaraty sostienen que el otorgamiento del agrément (la aprobación formal de un embajador) no tiene un plazo establecido por el derecho internacional. Además, plantean que Estados Unidos rompió la práctica diplomática al hacer pública la nominación de su candidato antes de recibir el consentimiento de Brasil y afirman que la revocación de la visa de Viotti constituye una represalia política y no una respuesta basada en normas diplomáticas.
Además, Brasil rechazó la versión de Washington de que la crisis se originó únicamente por la demora en aceptar al nuevo embajador estadounidense.
En este marco, el gobierno de Lula recordó que previamente negó visas a dos funcionarios norteamericanos porque, según denunció, pretendían viajar al país para cuestionar el sistema electoral brasileño en plena campaña presidencial. Brasil considera que esa misión representaba una injerencia en asuntos internos.
La administración Trump, por su parte, sostiene que la revocación de la visa de Viotti es una medida de reciprocidad y aseguró que el visado podría ser restituido si Brasil aprueba al embajador estadounidense propuesto, Daniel Perez. Washington insiste en que no expulsó a la diplomática brasileña del país, sino que simplemente anuló su visa.
Lula cuestionó la decisión de Washington y sostuvo que la sanción carece de sentido para una relación bilateral con más de dos siglos de historia. "Estados Unidos tomó la decisión de cancelar la visa de nuestra embajadora. Si ella sale de allí, tendrá que volver a solicitar una visa. Esa es una actitud irresponsable e impensada para un país que tiene 203 años de relaciones diplomáticas con Brasil", afirmó el líder del Partido de los Trabajdores.
El presidente de Brasil también acusó a Estados Unidos de intentar presionar a su país en la disputa por la designación de un nuevo embajador estadounidense en Brasilia. Lula recordó que su gobierno todavía no otorgó el plácet al candidato propuesto por Trump y defendió el derecho de Brasil a decidir los tiempos de ese proceso diplomático. Lula reiteró que Brasil no aceptará presiones externas sobre sus decisiones soberanas y denunció que existe un intento de influir en el proceso electoral previsto para octubre.