
Tras varios días de fuego cruzado, Sergio Berni se reunió con Aníbal Fernández en el Ministerio de Seguridad
Después de muchos días de fuego cruzado, h...
Después de muchos días de fuego cruzado, hubo finalmente bandera blanca en señal de tregua. Sergio Berni asistió hoy al ministerio de Seguridad que comanda su par nacional, Aníbal Fernández. Participó de las reuniones para la articulación del Comando Unificado del Conurbano (CUC) y consolidó el gesto político con una reunión mano a mano con el ministro nacional.
Llamados informales durante el fin de semana entre ambos ministros más la orden de la Casa Rosada y de Axel Kicillof para bajar el nivel de hostilidad colaboraron a descomprimir la pelea descarnada que se venía dando entre Nación y Provincia por la gestión de la seguridad. Una disputa que venía haciendo mucho daño a ambas administraciones, con un ruido político que terminó por irritar incluso a Cristina Kirchner.
En agenda hoy estaba prevista la reunión del CUC con las autoridades de seguridad de los municipios del noreste del conurbano (Tigre, San Fernando, San Isidro, Vicente López, San Martín, Tres de Febrero, Morón, Ituzaingó, Hurlingham, Merlo, Moreno, San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas) que integran en Comando 4; y también de distritos del llamado Comando 5 (La Plata, Berisso, Ensenada, Berazategui, Florencio Varela, Presidente Perón, San Vicente y Cañuelas).
Según pudo saber LA NACION, después de algunos contactos de distensión durante el fin de semana largo, ayer por la tarde la Secretaría de Seguridad y Política Criminal -y segunda de Aníbal Fernández- Mercedes La Gioiosa, invitó formalmente a Berni al encuentro de hoy. No había ocurrido lo mismo en la última reunión del CUC, el martes pasado. Ese día, desde la provincia aducían que no habían sido convocados al encuentro con los municipios.
Pero esta vez, la invitación se cursó y Berni aceptó ir acompañado por su secretario de Formación y Desarrollo Profesional, Javier Alonso. “Fue por indicación de Axel. Nosotros estamos dispuestos a trabajar juntos si ellos aflojan las hostilidades”, dijeron a LA NACION desde La Plata.
El encuentroEsta mañana, pasadas las 10, Berni participaba de la primera reunión del CUC encabezada por La Gioiosa y Aníbal Fernández entró “a saludar”, según testigos de la reunión. En ese momento el ministro nacional invitó a Berni a conversar a solas en su despacho. Los ministros se reunieron por alrededor de media hora. Hubo fotos de ambos funcionarios abrazados, incluso, para inmortalizar la nueva y aparente buena sintonía.
Cerca del ministro de Seguridad bonaerense apuntaron: “Berni siempre quiso tener una buena relación con Aníbal. El problema fue que Aníbal mantuvo la misma política que su antecesora –Sabina Frederic- de hacerlas cosas coordinando con los intendentes sin hablar con la provincia, cosa que no sucede en ningún distrito de la república. Por primera vez lo invitaron a Berni a una reunión y él fue”.
Aludió así a una vieja instrucción que había bajado el Presidente a Frederic, en días en donde la convivencia de la exministra con Berni era imposible, para que Nación tratara directamente con los intendentes del conurbano sin pasar por la instancia provincial.
La reunión entre Berni y Aníbal Fernández se terminó dando cuando la interna por el combate del delito ya había llegado demasiado lejos en el Frente de Todos. Tras el asesinato del colectivero Daniel Barrientos, los cruces entre Nación y Provincia escalaron sin tregua, en torno a un tema que resultará crucial para la campaña electoral como es la inseguridad. Hasta Cristina Kirchner rompió el hermetismo para cuestionar públicamente, vía Twitter, el operativo de detención de los choferes que habían agredido a Berni en la General Paz, una crítica que llegó sin escalas a la gobernación bonaerense y que denotó el nivel de preocupación de la vice.
Durante la reunión del CUC del Comando 4 y 5, las autoridades nacionales, provinciales y municipales acordaron reforzar la coordinación de las fuerzas federales con los municipios y la provincia; que el CUC este en línea con el 911 provincial y la elaboración de un mapa de calor con las zonas más conflictivas. La clave pasará por las medidas que tome el Ministerio de Seguridad, que viene prometiendo reforzar la presencia en el conurbano con más uniformados –hablan de duplicarlos- de Gendarmería, de Prefectura Naval, de la Policía Federal y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y adjudicarlos a tareas de seguridad ciudadana.