Reforma política. El Gobierno acelera el diálogo con la oposición para impulsar la Boleta Única y la derogación de las PASO
Con la baja del gasto público como argumento principal, el Gobierno impulsa una reforma política en el Congreso que incluye la derogación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (P...
Con la baja del gasto público como argumento principal, el Gobierno impulsa una reforma política en el Congreso que incluye la derogación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) así como la implementación de la Boleta Única. Para ello, el ministro coordinador, Guillermo Francos, citó a los jefes de los bloques dialoguistas a las 11 a su despacho en Casa Rosada para sondear su voluntad de acompañamiento. En tanto, este mismo compendio de legisladores se reunirá a las 16 con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el vicejefe de Gabinete, José Rolandi.
Si bien en una primera versión de este encuentro Francos se trasladaría hacia el Palacio Legislativo para conversar con los legisladores, fuentes oficiales confirmaron a LA NACION esta mañana que hubo un desdoblamiento de las cumbres. Mientras que el ministro político recibirá a los diputados en su despacho junto a su segundo de Interior, Lisandro Catalán, cerca suyo señalaron que “no está previsto” que asista a la reunión de la tarde con Menem y Rolandi.
La prioridad del Poder Ejecutivo es la eliminación de las PASO, a las que considera un gasto innecesario. No obstante, a los bloques amigos no le convence la derogación de plano de esta herramienta que, con sus falencias, podría ordenar a una oposición desarticulada y conformar listas competitivas. En cambio, para el oficialismo, que cuenta con un liderazgo más claro y donde se encaminan a competir con listas únicas, las primarias le resultan un incordio. “No se pueden gastar 52 millones de dólares en unas PASO que no sirven para nada”, enfatizó Francos la semana pasada.
Incluso en Pro, el aliado más fiel de los libertarios en el Congreso, no están de acuerdo con eliminar definiticamente las primarias. Llevarán la propuesta de hacerlas optativas y pondrán sobre la mesa de discusión un proyecto presentado por la diputada María Eugenia Vidal que busca convertir esta herramienta en Primarias, Abiertas y Simultáneas (PAS). “Mantenemos la fecha prevista para el segundo domingo de agosto para que las agrupaciones políticas que deseen dirimir sus candidaturas en elecciones abiertas puedan competir en una misma jornada en todo el país y definir sus candidaturas nacionales”, destacan en un resumen de la iniciativa.
En el partido que conduce Mauricio Macri quieren preservar las primarias para preservar su identidad frente a la posibilidad de que los libertarios intenten fagocitarlo en las elecciones del año próximo.
En el oficialismo miran de reojo la propuesta de Vidal. Objetan que la opción de competir en las primarias podría convertirse en una plataforma que le de visibilidad a las fuerzas electorales y, por ende, ningun partido elija no hacerlo.
En el grueso del radicalismo y Hacemos Coalición Federal (HCF) tampoco están de acuerdo con la derogación de plano de las PASO. Miguel Ángel Pichetto, jefe de la bancada que agrupa a diversos espacios políticos, coincide con la propuesta del Gobierno.
Los dialoguistas proponen que el oficialismo apure la aprobación de la Boleta Única, que ya cuenta con media sanción de Diputados. En enero, esta ley quedó obturada por el rechazo de la rionegrina Mónica Silva, quien se resiste a aprobar la iniciativa tal como llegó de la Cámara baja. Su gobernador, Alberto Weretilneck, reclama que se anule la opción de votar la lista completa. De lo contrario prefiere el sistema de Santa Fe, con boletas por categoría a elegir. Al posibilitarle a los votantes elegir a los candidatos de manera individual por cargo, permitiría neutralizar el “efecto arrastre” propio de la actual boleta partidaria.
Con la idea de impulsar una agenda propia, el diputado Oscar Agost Carreño, del bloque Hacemos Coalición Federal, presentó dos proyectos para “enriquecer y ampliar la discusión”. El primer proyecto propone modificaciones a la Ley 26.571, enfocadas en la elección del candidato a vicepresidente de la Nación. Busca establecer un mecanismo similar al que rige en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para el caso del Vicejefe de Gobierno. Según el proyecto, el candidato a presidente deberá seleccionar a su compañero de fórmula dentro de las 48 horas de su proclamación.
El segundo proyecto se centra en la afiliación digital a partidos políticos, modificando la Ley 23.298. Esta propuesta a “modernizar y securizar” el sistema de afiliaciones, con el fin de que los ciudadanos realicen el proceso de manera remota y digital. “Queremos que los partidos políticos sean verdaderos instrumentos de participación ciudadana y no meras estructuras burocráticas, la creación de una plataforma informática para la afiliación y desafiliación va en ese sentido, además, asegura la veracidad del padrón”, subrayó Agost Carreño.
El escenario que enfrenta el oficialismo en el Congreso es complejo: necesitará reunir una mayoría absoluta para avanzar en cualquier reforma política y librará una batalla contra el tiempo. La modificación de las reglas electorales se realizan en años en que no se realizan elecciones, por lo que apenas quedarían cinco meses para avanzar.