Preocupación en el gobierno de Uruguay por la caída de la imagen de Orsi
Yamandú Orsi atraviesa una crisis de imagen. A poco más un año de haber asumido la presidencia de Uruguay, la desaprobación del gobierno entre el electorado frenteamplista creció 15 puntos p...
Yamandú Orsi atraviesa una crisis de imagen. A poco más un año de haber asumido la presidencia de Uruguay, la desaprobación del gobierno entre el electorado frenteamplista creció 15 puntos porcentuales entre febrero y abril, según el último sondeo realizado por Equipos Consultores.
El sondeo afirma que, al terminar abril, la valoración de los uruguayos sobre el desempeño de Yamandú Orsi como presidente deja un balance negativo. "Menos de la tercera parte de la población aprueba su trabajo, al tiempo que casi la mitad lo desaprueba. El saldo neto de la evaluación presidencial es de -21", dice el informe.
En ese sentido, si se compara con la medición anterior, la aprobación disminuye seis puntos, y la desaprobación aumenta ocho. En febrero el clima de opinión respecto al desempeño del presidente ya mostraba una inclinación negativa moderada. En abril la brecha entre aprobación y desaprobación se profundiza, generando un escenario de balance más negativo.
Como es habitual, hay una diferencia significativa de opinión entre los votantes de los diferentes bloques políticos. Si se mira la "foto" de abril, los frenteamplistas mantienen evaluaciones de balance positivo, mientras que entre los votantes de la oposición los juicios son principalmente negativos.
Por otra parte, cuando se analiza la evolución en el tiempo la encuesta de abril muestra una novedad. Hasta febrero inclusive, el incremento de los juicios negativos sobre el gobierno provenía principalmente de los cambios de dentro del electorado opositor, que pasaron de sostener juicios expectantes al inicio de gobierno, a juicios mayoritariamente críticos un año después.
En abril, en cambio, la principal variación se produce entre los electores que votaron a Orsi en la segunda vuelta. Si bien el balance en este segmento continúa siendo holgadamente positivo (45% de aprobación y 28% de desaprobación), la medición de abril muestra un deterioro de los indicadores en este segmento, que explica mayormente el cambio global.
Estos datos fueron tomados con preocupación por el gobierno uruguayo. La vicepresidenta, Carolina Cosse, consideró que se trata de una luz "amarilla" y demanda "hacer un análisis profundo".
En esa línea, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, coincidió con la posición de Cosse y dijo que "los ciudadanos juzgan lo que ven de las políticas públicas".
Sánchez reconoció que "las expectativas que tienen los ciudadanos son superiores a las que estamos registrando" y remarcó que el gobierno tiene "un rumbo que es bueno", en el que "hay que profundizar". "Yo creo que la señal de las encuestas es esa; tenemos que poner el pie en el acelerador y hacer que las transformaciones, las políticas, se asienten más fuertemente", resaltó.
Por su parte, el intendente de Montevideo, Mario Bergara, sostuvo que "por más que no sean encuestas que gusten, es necesario mirarlas aunque no como "una cuestión rígida".
"Ni que hablar que como frenteamplista hay preocupación por la caída en la aprobación, manifestó Bergara. "Hay preocupación porque hay una manifestación de descontento con respecto al gobierno, también con la Intendencia de Montevideo", puntualizó.
Para el intendente de la capital uruguaya, esto "es inusual dado que "históricamente no ocurría". En ese sentido, señaló que, si bien podía suceder que los votantes frenteamplistas "pudieran ser siempre críticos y reclamar" mayores acciones, al momento de "manifestar aprobación" sobre un gobierno nacional o departamental del Frente Amplio "casi que ni lo dudaban".
En contraste, Bergara dijo que ahora sí existen "proporciones importantes de frenteamplistas que manifiestan descontentos a través de la desaprobación de una encuesta", como la última de Equipos Consultores. Por lo tanto, el jefe departamental consideró necesario que "todos" los jerarcas tomen esos datos con "mucha atención, mucho cuidado", para analizar cómo se "profundiza" el diálogo con la ciudadanía y, "en particular", con la militancia y los votantes frenteamplistas. Esto, sostuvo, "es parte de la esencia del trabajo político".
Con respecto a la actual gestión de la comuna capitalina, Bergara dijo que, a su juicio, se está llevando adelante "un cambio muy importante en cuanto a la recolección de residuos"; en ese sentido, destacó que en aquellos barrios en los que ya se entregaron contenedores intradomiciliarios e intraprediales, en sustitución de los tradicionales contenedores en la vía pública, "el humor de la gente está cambiando". De todos modos, indicó que "recién estamos llegando al 10%, nos falta otro 90%".
"Estamos convencidos de que, por ahora, la percepción puede no ser toda la que nosotros aspiramos, pero estamos convencidos de que esta es la forma de trabajar y de que, a medida que esto se despliegue a una parte más amplia del departamento, la percepción y visión ciudadana también va a mejorar", culminó.