La presidenta de la Mediterránea cruzó a Milei y expuso la interna del Círculo Rojo cordobés
El centenario de la emblemática empresa Palmar dejó un mensaje incómodo para Javier Milei. María Pía Astori reunió a Juan Schiaretti y Martín Llaryora en la celebración de los 100 años de ...
El centenario de la emblemática empresa Palmar dejó un mensaje incómodo para Javier Milei. María Pía Astori reunió a Juan Schiaretti y Martín Llaryora en la celebración de los 100 años de la empresa que dio origen al Grupo Astori y aprovechó el escenario para reclamarles a gobernantes y economistas que "cuiden la producción y el empleo".
Astori no es una empresaria más. Su padre, Piero Astori, fue uno de los impulsores de la Fundación Mediterránea, creada en Córdoba en 1977 por un grupo de empresarios que buscaba incidir en la discusión económica nacional. De esa usina surgió Domingo Cavallo, pero también una tradición de interlocución con gobiernos de distinto signo. María Pía heredó ese vínculo y hoy preside la institución.
Además, lidera la Fundación Mediterránea, cuyo instituto de investigaciones preside Osvaldo Giordano, flamante director del Banco de Córdoba. La conformación de la Mediterránea ayuda a entender el alcance del reclamo. Entre sus referentes aparecen Roberto Urquía, de Aceitera General Deheza; Marcos Brito, de la familia accionista de Banco Macro; Sergio Roggio, del grupo de construcción y servicios; Sebastián Bagó (h), de las farmacéuticas nacionales; y el mendocino Carlos Pulenta.
La Mediterránea le pide a Milei que afloje el ajuste para no comprometer las elecciones
No es que la Mediterránea haya abandonado la defensa del equilibrio fiscal o la estabilidad. La diferencia está en los costos del camino elegido por Milei. En junio, la entidad cuestionó la ampliación de los beneficios del régimen de grandes inversiones a determinados sectores y advirtió que un tipo de cambio apreciado puede perjudicar a actividades urbanas intensivas en empleo. Su planteo fue que los incentivos no deberían concentrarse en unos pocos sectores mientras la industria, el comercio y la construcción quedan relegados.
Detrás del aniversario se asoma una disputa que atraviesa al Círculo Rojo cordobés. De un lado, empresarios con raíces industriales y productivas que empiezan a marcar diferencias con los efectos del programa libertario. Del otro, el núcleo que orbita alrededor de Manuel Tagle y la Bolsa de Comercio, convertido en uno de los principales respaldos empresarios de Milei en el interior.
En la otra punta aparece Tagle, presidente de la Bolsa de Comercio de Córdoba. La entidad recibe regularmente a los principales referentes del programa libertario. En marzo expuso Milei; en agosto, Luis Caputo defendió ante empresarios cordobeses la durabilidad del rumbo económico. En esa misma jornada, Guido Sandleris, titular de la Fundación Ecosur y expresidente del Banco Central, presentó su análisis sobre la coyuntura y las perspectivas económicas. Tagle destacó la sintonía ideológica con el ministro.
Manuel Tagle y el ministro Caputo en un encuentro en la Bolsa de Córdoba.
La Bolsa funciona, así, como una vidriera de la apuesta libertaria: equilibrio fiscal, desregulación, apertura económica y reformas estructurales. Para ese sector empresario, el principal riesgo es que la Argentina vuelva a abandonar el orden macroeconómico antes de que sus beneficios se consoliden. Para la vertiente que expresa Astori, el peligro es que la transición destruya capacidades productivas y puestos de trabajo antes de que llegue la recuperación prometida.
La coincidencia de Schiaretti y Llaryora en el festejo también tiene lectura política. El gobernador necesita defender la producción cordobesa sin romper con la Casa Rosada. El exgobernador conserva su lugar en una trama de relaciones empresariales que históricamente alimentó alternativas políticas nacionales.