
La pieza fundamental que diferencia el agua gasificada de la soda, y que sólo se fabrica en la Argentina
“Quiero mostrarles algo que encuentro muy lindo y que descubrí aquí en la Argentina. No lo he visto en ningún otro lugar de Sudamérica ni en Europa. Por favor, ¿alguien puede conseguir esto ...
“Quiero mostrarles algo que encuentro muy lindo y que descubrí aquí en la Argentina. No lo he visto en ningún otro lugar de Sudamérica ni en Europa. Por favor, ¿alguien puede conseguir esto para llevar a mi país?”, decía entusiasmado el joven noruego que se volvió viral en TikTok tras servirse por primera vez un vaso de soda usando un sifón.
La sorpresa del turista se debe a que, si bien esta bebida es muy popular en la Argentina, no lo es tanto en el resto del mundo, donde mayormente se toma agua gasificada pero no soda.
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“Si yo le digo hoy a un argentino que el sifón es una novedad se me va a morir de risa en la cara. Pero la realidad es que, cuando vos salís de nuestro país, este tipo de sistema no existe. Es un poco lo que le pasó al chico noruego en el video. Ningún joven argentino de esa edad se sorprendería tanto al encontrarse con un sifón descartable o retornable porque creció viéndolos. En otros lugares sí es un producto novedoso”, cuenta Héctor Goizueta, gerente general de Sides, la única empresa en el mundo que produce los cabezales descartables que se utilizan para accionar el sifón.
La Argentina cuenta con una larga tradición “sodera” que hizo que la bebida se volviera indispensable en casi todos los hogares y restaurantes del país. Su historia comienza en 1860 con la creación de la primera fábrica, que fue fundada por Domingo Marticorena en la calle 25 de Mayo (Ciudad de Buenos Aires).
Con el correr de los años, el comercio se expandió gracias a los repartos a domicilio, que no sólo masificaron su consumo sino que también establecieron un nuevo lazo social entre los clientes y los soderos.
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De hecho, en honor a ellos, cada 10 de abril se celebra el “Día del sodero”. Esta efeméride coincide con la fecha en que se constituyó la Federación de Trabajadores de Aguas, Gaseosas y Afines (Fataga), en 1957.
Por su parte, Luis Taube, un entusiasta coleccionista de sifones que recorrió el país visitando distintas soderías, inauguró en 2003 el Museo de la Soda y el Sifón en la ciudad de Berisso. Allí exhibe más de cuatro mil botellas y cuenta la historia de los diversos emprendimientos que él conoció a lo largo de sus viajes por las distintas provincias.
Con esta larga tradición en sus espaldas, Sides se convirtió en la única empresa en el mundo que confecciona los cabezales descartables necesarios para colocar en los sifones a modo de tapa. Actualmente, su fábrica se ubica en el polo industrial de Ezeiza, cuenta con 88 empleados y, durante 2022, vendieron más 100 millones de piezas. De ese total, el 40 por ciento fue exportado.
“El cabezal del sifón descartable lo que permite es que, a partir de una botella de agua con gas, tengas siempre la misma carbonatación, desde la primera hasta la última gota. Si comprás una botella de agua con gas de dos litros, lo que pasará es que el primer vaso tendrá mucho gas pero el último prácticamente casi nada. El sifón, como está permanentemente cerrado y se abre sólo al momento en que se acciona la válvula, contiene y retiene el gas. La realidad es que con el sifón siempre vas a tener la mejor soda”, destaca Goizueta.
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Al ser los únicos productores, los cuatro socios de Sides se convirtieron en una pieza fundamental dentro del negocio de las bebidas. “En cuanto a los principales importadores, podemos diferenciar dos ejes. Por un lado, tenemos a México, que es un mercado muy grande. Y después hay una trilogía en Europa que está formada por España, Francia e Italia. Esos son los países a los que más exportamos pero, para que te des una idea, a lo largo de nuestra historia hemos mandado cabezales a más de 20 países. Hoy por hoy estamos en operación con 14. También somos proveedores de Dr. Pepper en los Estados Unidos”.
Por su parte, en la Argentina trabajan con algunas de las marcas más reconocidas de soda, como Ivess, Simes y Sierra de los Padres, como así también con soderos independientes. “En nuestro país somos referentes de la zona en cuanto al sifón. Operamos con todas las marcas. Tenemos todo tipo de clientes. Algo que nos caracteriza es que nosotros trabajamos con soderías tradicionales y también con Coca Cola, que es nuestro cliente desde hace 17 años. Ellos también certificaron y aprobaron nuestro producto, la planta y el proceso”.
Goizueta cuenta que Sides surgió en 1997, luego de que sus cuatro socios decidieran reunirse a perseguir un mismo sueño: producir un sifón descartable que pudiera abastecer a un mercado cada vez más ávido por esta bebida.
“Dos de los socios eran soderos tradicionales y los otros dos pertenecían a la industria del plástico. En los inicios de los 90 hubo un auge muy grande de las bebidas descartables. A su vez, se estaban consolidando lo que llamamos las grandes superficies de supermercados, por ejemplo, los Carrefour y los Wallmart. Todas esas enormes compañías hicieron que se potenciaran dos cosas: por un lado, los consumidores se dirigían cada vez más hacia a los supermercados. Por otro, en ese momento esos supermercados no querían envases retornables. Ahí fue cuando los creadores de Sides vieron la oportunidad de crear un sistema descartable”, recuerda.
Conocedores del envase retornable y del servicio a domicilio, los soderos se acercaron a los plastiqueros para que ellos pudieran aportar el know how del diseño de los cabezales. “Ellos, entre otras cosas, fabricaban los antiguos sifones de plástico retornables. Tenían la experiencia y la patente de un diseño para hacer los cabezales en forma descartable. De esta manera surge la compañía”, continúa el gerente general de Sides.
Como usualmente suele suceder, el plan inicial de los socios cambió al enfrentarse con el mercado. “Lo que se pensó originalmente para complementar o reemplazar en cierta forma al sifón tradicional en la Argentina, terminó siendo una compañía que ofrece cabezales descartables. Nosotros fabricamos sólo el cabezal y los vendemos a embotelladores de todo el mundo”.
Muchas fueron las modificaciones que se produjeron desde el surgimiento de Sides hace ya más de 25 años. Uno de los más importantes fue el cambio de conciencia que se generó en cuanto a la emergencia climática y la necesidad de disminuir el uso de plásticos en la industria. En este sentido, Goizueta cuenta que la empresa viene revisando desde hace tiempo sus procesos productivos.
“Nuestro cabezal fue ideado hace 26 años cuando la problemática ecológica no era la misma que la de hoy. En ese momento, fue diseñado y pensado industrialmente para hacerse con polipropileno virgen, que es nuestra materia prima. Ahora bien, todo fue migrando y la realidad es que, en su momento, usar material reciclado estaba mal visto porque significaba que era un producto de mala calidad”, rememora.
Dando cuenta de sus próximos pasos añade: “En la actualidad, todos tenemos una necesidad de poner en práctica políticas de sustentabilidad y que los negocios sean sustentables a futuro. El aspecto ecológico es vital. Estamos haciendo ensayos para utilizar un 50 por ciento de material reciclado en una primera etapa y estimamos que en dos años estaremos al ciento por ciento. Además, nuestro producto, que aún ahora se está confeccionando de material virgen, es íntegramente reciclable”.
Si bien Sides es mayormente conocida por la producción de sus cabezales descartables, también ha logrado dar un paso más en la expansión de su negocio: producen la maquinaria necesaria para colocar dichas tapas en los sifones y han exportado el diseño para que empresas extranjeras puedan fabricarlas.
“Hay fabricantes en Italia, Francia y México que también hacen las máquinas que los embotelladores necesitan para usar los cabezales de Sides. Son productores líderes a nivel mundial de la industria. Gracias a esto, los embotelladores pueden comprar las máquinas que necesitan para producir tanto a nosotros como a estos proveedores. La verdad es que nos llena de orgullo que ellos hagan máquinas sólo para colocar nuestros productos”.