El radicalismo armó una lista de unidad y el nieto de Balbín presidirá el comité provincia
El radicalismo en la provincia de Buenos Aires logró un acuerdo para evitar la interna y cerró una lista de unidad para una nueva conducción. El Comité Provincia será presidido por el ex diput...
El radicalismo en la provincia de Buenos Aires logró un acuerdo para evitar la interna y cerró una lista de unidad para una nueva conducción. El Comité Provincia será presidido por el ex diputado Emiliano Balbín, nieto del histórico dirigente radical.
Balbín responde al senador nacional Maximiliano Abad que ahora volverá a tener el control del partido, tras la gestión del ex intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, en la que el radicalismo atravesó largos meses de crisis institucional.
La unidad evitará la elección partidaria pautada para el 7 de junio. Durante todo el día se trabajó en una lista de unidad que sumó a Martín Lusteau y su espacio Evolución, a los alineados con el exintednente de San Isidro Gustavo Posse y también al espacio de Fernández. Este último consiguió ubicar como vice primero -un cargo creado especialmente para contener al sector- a Pablo Zubiaurre, ex intendente de Ayacucho.
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Lusteau se quedó con la vicepresidencia del partido, un cargo que ocupará la ex diputada nacional Josefina Mendoza. En tanto, Matías Civale -de Evolución- ocupará la Secretaría General. Mientras que la Tesorería quedó en manos del espacio de Posse, cerrando así el reparto de los principales cargos entre las corrientes internas.
Lousteau se reserva además el derecho a poner el encargado a conducir la Convención Provincial, que será Pablo Nicoletti, con un vice del espacio de Abad, Posse y Daniel Salvador.
El partido quedó sin conducción firme tras la interna de 2024, cuando hubo denuncias cruzadas por fraude e irregularidades. Tras meses de conflicto se dispuso un comité de Contingencia que presidió Fernández y una convención de Contingencia que lideró Pablo Domenichini, un legislador que responde a Lousteau.
Pero en los hechos el partido quedó fracturado. Fernández rompió con el sector de Abad y la interna lo enfrentó a Lousteau. El ex intendente de Trenque Lauquen quedó aislado, pero con el poder del comité de Contingencia.
Eso le permitió definir los acuerdos electorales el año pasado donde todo implosionó. Fernández apostó por llevar al partido a una línea moderada con la que perdieron nada menos que 149 concejales en los distritos, incluidos todos los concejales del conurbano. En la Legislatura bonaerense perdió 12 de los 14 legisladores que puso en juego.
Tras esa derrota, la presión del resto de los sectores para levantar el partido fue muy fuerte. Fernández -en tanto autoridad principal- informó que la elección interna sería en septiembre, algo que resultó inaceptable para el resto de los sectores del radicalismo bonaerense.