Política

Desde que Milei levantó el cepo, la fuga de dólares supera los USD 54.000 millones y triplica los desembolsos del FMI

La estrategia financiera de Javier Milei y Luis Caputo enfrenta una contradicción cada vez más difícil de disimular. Desde la flexibilización del cepo cambiario, en abril de 2025, la formación...

La estrategia financiera de Javier Milei y Luis Caputo enfrenta una contradicción cada vez más difícil de disimular. Desde la flexibilización del cepo cambiario, en abril de 2025, la formación de activos externos del sector privado acumuló USD 54.186 millones, una cifra equivalente a casi tres veces y medios los desembolsos del Fondo Monetario Internacional. El dato surge de un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado sobre la base del balance cambiario del Banco Central, y expone la magnitud de la demanda de dólares que enfrenta el programa económico.

Según el relevamiento, entre abril de 2025 y septiembre de 2026 la formación de activos externos alcanzó el 349% de los USD 15.512 millones desembolsados por el FMI en el marco del acuerdo firmado el año pasado. La comparación no implica que todos los recursos del organismo hayan financiado directamente esas operaciones, pero permite dimensionar la presión cambiaria que persiste incluso después del respaldo financiero internacional conseguido por Caputo.

El fenómeno tampoco muestra señales de agotamiento. Durante los primeros nueve meses de 2026, la formación de activos externos sumó USD 21.315 millones, con otros USD 2.538 millones demandados solamente en septiembre. En ese mes, las personas humanas compraron divisas por un monto neto de USD 2.896 millones, mientras el resto del sector privado no financiero registró ventas netas. La demanda de dólares de los individuos volvió a convertirse en uno de los principales factores de salida de divisas del mercado cambiario.

El informe de CEPA encuentra una relación particularmente significativa entre esa demanda y el endeudamiento. Desde diciembre de 2023 hasta septiembre de 2026, la formación de activos externos acumuló USD 51.013 millones, mientras el endeudamiento neto público y privado aumentó USD 45.986 millones. De ese total, USD 34.748 millones correspondieron al sector privado y USD 11.238 millones al sector público. Para los investigadores, la proximidad entre ambas cifras refleja una dinámica en la que el ingreso de financiamiento externo convive con una persistente demanda de activos en moneda extranjera.

La comparación resulta especialmente incómoda para el discurso oficial porque la contrapartida de ese endeudamiento no aparece en una acumulación equivalente de reservas. En septiembre, pese a que la cuenta corriente cambiaria registró un superávit de USD 1.521 millones y la balanza de bienes aportó USD 3.317 millones, las reservas internacionales del Banco Central disminuyeron USD 2.167 millones. La cuenta financiera cerró con un déficit de USD 3.185 millones, impulsado por la demanda privada de divisas y los pagos de obligaciones externas.

Los dólares que genera la economía no alcanzan

El problema excede la compra de dólares para atesoramiento. CEPA calcula que desde enero de 2024 la balanza comercial cambiaria de bienes acumuló un superávit de USD 64.506 millones, pero el resultado positivo de la cuenta corriente cambiaria fue de apenas USD 4.650 millones. Es decir, solamente el 7% del saldo comercial se tradujo en un superávit de cuenta corriente, mientras el resto quedó absorbido por pagos de intereses, turismo, utilidades y otras operaciones externas.

A esa dinámica se agrega otra dificultad para Caputo: la inversión extranjera directa tampoco aparece como una fuente suficiente de dólares. Según CEPA, desde diciembre de 2023 el saldo neto de inversión extranjera registrado en el mercado de cambios acumula un resultado negativo de USD 1.656 millones. El dato contrasta con las expectativas oficiales de que la apertura económica y los incentivos a grandes proyectos de inversión permitirían atraer capitales capaces de aliviar la restricción externa.

La deuda privada sostiene al dólar, pero no resuelve 2027

En paralelo, los informes de las principales consultoras financieras comienzan a señalar que la estabilidad cambiaria depende cada vez más del ingreso de dólares provenientes del endeudamiento corporativo. Banco Comafi advirtió que las empresas están aprovechando una ventana para colocar obligaciones negociables y liquidar los fondos en el mercado local, mientras el Banco Central modera sus compras de divisas para evitar presiones sobre el tipo de cambio.

La entidad sostuvo que el endeudamiento externo neto de las firmas fue la principal fuente de divisas durante el tercer trimestre, según la propia evaluación del Banco Central. Sin embargo, advirtió que esa estabilidad tiene costos sobre la economía real: mientras el dólar mayorista acumulaba una suba de apenas 5,4% desde diciembre de 2025, los precios habían aumentado 23,6% hasta septiembre. En ese contexto, Comafi consideró que parte del ajuste cambiario pendiente se traslada a la actividad y los salarios.

La inversión extranjera directa tampoco aparece como una fuente suficiente de dólares. Según CEPA, desde diciembre de 2023 el saldo neto de inversión extranjera registrado en el mercado de cambios acumula un resultado negativo de USD 1.656 millones  

La situación se vuelve más delicada frente a los compromisos financieros de 2027. Cohen Aliados Financieros advirtió que, aunque las compras de reservas permiten sostener la capacidad de pago inmediata, todavía no existe una fuente definida para financiar los vencimientos del próximo año. La consultora vinculó esa incertidumbre con el deterioro de los bonos argentinos, que llevaron el riesgo país a 787 puntos al cierre de octubre, su nivel más alto en un año.

En la misma dirección, un análisis de CEPA sobre el escenario internacional estimó necesidades de divisas por hasta USD 16.500 millones durante 2027, bajo un escenario que contempla USD 12.500 millones de compras de dólares del Tesoro al Banco Central, si no se emiten nuevos Bonares, y otros USD 4.000 millones de pagos netos a organismos internacionales. La cifra depende de esos supuestos, pero permite dimensionar el desafío financiero que enfrenta el Gobierno.

Así, el Gobierno llega al tramo previo a las elecciones presidenciales de 2027 con una paradoja difícil de resolver: consiguió respaldo del FMI, aumentó el endeudamiento externo y sostiene un superávit comercial considerable, pero esos ingresos conviven con una demanda de dólares que absorbe buena parte de los recursos disponibles. La estabilidad del tipo de cambio todavía puede sostenerse con financiamiento privado y compras selectivas de reservas, pero los informes financieros coinciden en que esa estrategia no despeja la pregunta central que empieza a dominar las decisiones de los inversores: de dónde saldrán los dólares para atravesar 2027.

Fuente: https://www.lapoliticaonline.com/economia/desde-que-milei-levanto-el-cepo-la-fuga-de-dolares-supera-los-usd-54-000-millones-y-triplica-los-desembolsos-del-fmi/

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