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miércoles, noviembre 30, 2022
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  • Necrológicas

La contracción en el comercio minorista en lo que va del año alcanza  al 15%.

 

 

Afecta sobre todo a los sectores medios y bajos. Los rubros más afectados son calzado y marroquinería, medicamentos y línea Blanca y electrónica

 

De acuerdo a un informe difundido por Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), en el octavo mes de 2019, el comercio minorista de la provincia de Buenos Aires evidenció otra nueva caída en comparación con igual período del año anterior, que ascendió al 19,8%. De esta forma, la contracción acumulada en los primeros ocho meses del año alcanza al 15,4%. El nuevo salto inflacionario del mes de agosto sumado a la caída del nivel de actividad y de empleo, explican la variación negativa registrada.

En junio, las ventas de supermercados volvieron a marcar un nuevo retroceso en relación al mismo período de 2018. En el Conurbano la baja fue del 16% y en el interior ascendió al 8%. La contracción generalizada de la economía hace principal hincapié en la capacidad de compra de los sectores medios y más bajos. Las elevadas tasas de interés eliminan el financiamiento como instrumento para reactivar las ventas. • Hace varios meses que se viene sosteniendo que el combo caracterizado por menores ventas, caída de la rentabilidad y mayores costos explican en gran medida la cuantiosa cantidad de locales comerciales que cerraron sus persianas en los últimos tiempos.

En el octavo mes de 2019, el comercio minorista de la provincia de Buenos Aires evidenció otra nueva caída en comparación con igual período del año anterior, que ascendió al 19,8%. De esta forma, la contracción acumulada en los primeros ocho meses del año alcanza al 15,4%. El nuevo salto inflacionario del mes de agosto sumado a la caída del nivel de actividad y de empleo, explican la variación.

Todos los rubros medidos tuvieron descensos interanuales durante el mes de agosto en sus niveles de ventas minoristas. Los 3 (tres) descensos más pronunciados fueron: Calzado y Marroquinería (-23,4%), Medicamentos (-22,6%), y Línea blanca y electrónico (-22,5%). Llama la atención el promedio de las caídas registradas que casi tocan el 20%. No se espera revertir esta tendencia en el corto plazo.

En junio, las ventas de supermercados volvieron a marcar un nuevo retroceso en relación al mismo período de 2018. En el Conurbano la baja fue del 16% y en el interior ascendió al 8%. La xcontracción generalizada de la economía hace principal hincapié en la capacidad de compra de los sectores medios y más bajos. Las elevadas tasas de interés eliminan el financiamiento como instrumento para reactivar las ventas.

En Junio de 2019, las ventas comerciales (medidas por metro cuadrado) evidenciaron un nuevo incremento interanual (1,8%), acumulándose una caída de 0,3%. Paradójicamente, un menor nivel de actividad trae como consecuencia el cierre de locales en mayor proporción que la caída de las ventas. Esto genera que las ventas (por metro cuadrado) presenten números positivos aún en este contexto.

Hace varios meses que se viene sosteniendo que el combo caracterizado por menores ventas, caída de la rentabilidad y mayores costos explican en gran medida la cuantiosa cantidad de locales comerciales que cerraron sus persianas en los últimos tiempos. El salto cambiario y el recrudecimiento de la inflación traerá números aún más desalentadores para lo que queda de 2019. Se hace urgente la aplicación de medidas que corten con este proceso dinámico que lo transforma en un círculo vicioso de caída del consumo, menor producción y destrucción de empleo.

Perspectivas • La falta de dólares crean serios riesgos para cumplir con las obligaciones financieras 2019. Las medidas para contener el dólar mediante la restricción de la demanda y aumento de su oferta pueden resultar exitosas sólo en un horizonte de tiempo muy corto. El programa financiero 2019 de nuestro país es una gran incertidumbre y trae consigo el incremento del Riesgo País, la posible cesación de pagos, la devaluación, el aumento de precios, la caída de los salarios reales junto con las ventas y los niveles de producción. • En este contexto, van incrementándose las dificultades de los empresarios para hacer frente a sus obligaciones económicas y financieras, que se agravan a medida que los bancos comienzan a exhibir menores herramientas para paliar esa situación. • La recuperación del salario real como fuerza dinamizadora de esta recesión se aleja en virtud de las condiciones objetivas que se requieren para alcanzarlo. Una menor rentabilidad empresarial necesita de una mayor demanda pero al mismo tiempo se ve limitada en su capacidad de acción en virtud de la situación vulnerable que enfrenta.

Desde Julio de 2018, las ventas a supermercados reflejan retracciones interanuales que, en la mayoría de los casos, es de dos dígitos. En mayo, último período relevado, la baja fue del 13,5%; acumulándose así una disminución del 14,1% en los primeros cinco meses del año. La estabilidad (precaria) del dólar puede generar un nuevo salto en los próximos y consecuentemente en los precios, lo cual afectaría aún más los salarios reales.

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